Herramientas de cambio en psicoterapia

Herramientas en psicoterapia
Desde el inicio de las terapias psicológicas, se entendía a estas como un arte que pretendía “curar el alma” de algunas personas que presentaban ciertos síntomas algo extraños e inentendibles para la época.

Con el tiempo, y la especialización en el estudio y las tecnologías, la psicología se fue transformando en una herramienta eficaz que puede dar respuesta a múltiples conflictos e inclusive, ayudar a desarrollarnos.

El objeto del presente artículo no es dar información demasiado técnica, sino mostrar mediante ejemplos cómo funciona la psicoterapia para realizar cambios; tema que, si bien es bastante amplio y complejo, podemos tener una idea clara con la descripción a continuación.

En primer lugar, hay que dejar en claro que cada una de las personas que inician un proceso terapéutico, tienen un mismo objetivo: sentirse mejor. Por supuesto que se trata de vidas y conflictos distintos, pero la intención es siempre la misma. Desde luego que cada uno necesitará transitar un camino distinto para lograrlo, y es la terapia la que los ayudará a descubrir y recorrer ese camino.

Sobre esto último, imaginemos que un mecánico va conduciendo su auto, y al detenerse en un semáforo y poner la primera marcha para salir, el cambio no entra. Él no entiende el porqué de la falla, pero se le ocurren algunas opciones para resolver la cuestión, como pisar de nuevo el embrague, bombearlo y pisarlo más a fondo, probar los demás cambios, detener el motor e intentar colocar el cambio, etc; hasta que una de las opciones surge efecto y puede mover su auto nuevamente.

Ahora imaginemos que una persona (sin conocimientos de mecánica) pasa por la misma situación. Al no entrar el cambio, solo se le ocurre hacer fuerza sobre la palanca, sin ningún éxito. A continuación, sólo se le ocurre llamar a la grúa.

¿Qué diferencia a las dos personas del ejemplo? El conocimiento. Este nos genera el surgimiento de posibilidades de acción, nos permite pensar y resolver cuestiones por nosotros mismos. A la consulta llegan usualmente personas que tienen un problema, e inclusive saben cómo querrían que se resuelva, pero no saben qué hacer para lograrlo. Por eso acuden a alguien que los ayude, como la segunda persona del ejemplo anterior.

Ahora bien, ¿Cómo actúa el terapeuta? No da respuestas ni conocimientos (o no debería), su tarea es acompañar al paciente a que descubra sus propias respuestas y soluciones, que genere sus propios conocimientos, los cuales van a ser los que mejor se ajusten a sus particularidades personales.

Método Socrático

Existe una herramienta básica de la que se vale el terapeuta, se trata de la Mayéutica o Diálogo Socrático. Se trata de promover un diálogo en el que el terapeuta usa preguntas para guiar a su interlocutor a pensar y repensar cuestiones. Por ejemplo, si el paciente relata una situación que le sucedió, el terapeuta no emite una opinión sobre ello, tal como “¡que bueno!” o “¡que mal!”, sino que responde con una pregunta, por ej. “¿Cómo te sentiste en ese momento? ¿qué pensaste?”, lo cual hace que la persona reflexione dichas cuestiones y descubra cosas en las que no había reparado. De éste modo, sistemáticamente, se van generando los conocimientos que hacen que las personas tengan más recursos para enfrentar los problemas por sí mismas y puedan resolverlos.

Los temas comentados son una pequeña muestra de cómo se promueven los cambios personales en una psicoterapia. Aunque no son las únicas herramientas utilizadas, sirve para entender que el proceso terapéutico es una tarea que asumen tanto paciente como profesional, muchas veces trabajosa, pero que llega a brindar resultados muy beneficiosos para la vida de las persona

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